Por: Pedro Aumaitre
A
propósito de la Conferencia de Jim Sinclair “No lleven el luto por nosotros” Mi perspectiva como padre…
La lectura es de un valor
incalculable, en el sentido de que estas opiniones ofrecidas por una persona
con autismo acerca de la actuación de los padres, con respecto al diagnóstico,
constituye un elemento importante de reflexión, cuestionamiento y revisión de
nuestras propias prácticas; en lo particular pienso, que ese sentimiento
inicial común para muchos padres de desear que su hijo no tenga autismo, no
tiene nada que ver con no querer al hijo que se tiene y sería muy doloroso que todas las personas con
autismo lo sintieran así.
El luchar cada día por sacar un
hijo adelante, tenga o no autismo es una motivación que impulsa naturalmente al
ser humano, ahora cuando a tu hijo, lo sientes en una posición de indefensión
tratas por todos los medios de crear las condiciones necesarias para que este
ser humano que es parte de ti, pueda
desarrollarse plenamente en el mundo que le ha tocado vivir; pero no como un “extraterrestre” sino como un
ciudadano de este mundo con todos sus derechos, y por el cual todo padre debe prepararse para aprender, pero también para enseñar al mundo a vivir y
respetar la diversidad, a sensibilizar a las personas ante éste tema que
permita una sana incorporación de las personas con autismo a las actividades de
la vida.
La principal tarea de los padres
debe ser no dejar de luchar y no perder las esperanzas de una vida plena para
sus hijos, pero sobre todo de un mundo mejor, y esto no significa que no se le
quiera por tener una condición especial, mi experiencia como padre ha sido la
de aceptación de la condición de autismo de mi hijo, sin embargo no me he
conformado y tengo metas precisas, que me han ayudado a mejorar
significativamente muchos de los aspectos conductuales vinculados al autismo
presentes en mi hijo que de alguna manera impiden su adecuado desenvolvimiento
en la sociedad, y esto lo hago desde la aceptación que no es lo mismo que la
resignación, cada día surgen nuevos mecanismos de intervención, nuevos avances
científicos y esperar que estas cosas buenas sucedan no significa en modo
alguno que no acepte a mi hijo, se trata de esperar cosas importantes para su
vida futura.

Un
sentimiento constante y recurrente de los padres y que no se apunta en la
lectura es el miedo a dejar de existir y
que un hijo quede desprotegido; y el
sentimiento es más fuerte si este hijo presenta una condición especial, porque como bien lo dice Jim Sinclair, esta es la tragedia, sentimos que este mundo no tiene sitio para nuestros hijos con autismo; desde aquí
enfocamos nuestra lucha por vencer el autismo, pero no en términos de “cura” comparto
con el autor que el autismo no es un apéndice, así como tampoco significa la
muerte; sin embargo me niego a ver a mi hijo como un extranjero que llegó a mi
vida, lo quiero como mi hijo, como un pedacito de mí, y en este sentido, mi enfoque de vencer el
autismo se basa en la erradicación de
muchas conductas que le impiden desenvolverse adecuadamente en la sociedad para
que cuando ya no esté a su lado pueda
ser independiente y autónomo.
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